Van y vienen tristes inhalaciones, exhalaciones, mudas, perturbadoras.
Los errores profanos se convertirán en una trayectoria invisible que nace en tus pupilas, atraviesa la pared de tu cuarto, hasta que casi toca el horizonte…
En alguna fiesta o reunión, se que disfrutaras y te enternecerás con algún silencio incomodo para otros. Aquí y allá viviremos igualmente.
Cuanta dicha y cuanta dignidad escondidas en los mundos de ambos, aparte.
Buscaremos una orgía de experiencias sublimes, y ninguno podrá escapar a la dosis de rutina.
Pero amor, arrieros somos…
Pero amor, arrieros somos…