Victima y victimario se funden en el caldo de la confusión. En ocasiones, el destino no se distingue del azar.
Miradas perdidas, domingos en familia, tripas que se desgarran, un poco de bilis derramada; Una elegante falacia llamada monogamia.
Alevosía y ventaja nos llevaba ese vagabundo que dijo: la simpatía es una sonrisa grande, y una sonrisa grande no es mas que dientes.
martes, 6 de diciembre de 2011
martes, 29 de noviembre de 2011
Año del conejo
El susurro seco de estas dunas no llegará tan lejos.
No creo que el cálido halago de tu madre sea lo único que sientas tuyo por estos rumbos. Lo intuyo, no es tu estilo divagar cuál comedias baratas.
Casi sin fijarme te tracé un clandestino y bizarro triangulo, ¿No son perfectos sus ángulos? Tal vez solo en el papel.
Casi sin fijarme te tracé un clandestino y bizarro triangulo, ¿No son perfectos sus ángulos? Tal vez solo en el papel.
Mi preocupación más grande es que puedas sentirte eminentemente seducido, que todo esto pueda ofrecerte algo más excitante, que todo lo que recibiste en tu año del conejo.
Creo que mi única esperanza es el aburrimiento, el hastió que no discrimina clases sociales, la costumbre, de cuyas garras, no hay condición humana alguna que se salve; y esas garras, el año que viene (cuando termine tu afortunado año del conejo), serán las garras de un dragón.
martes, 6 de septiembre de 2011
Afeminado
Inocencia y experiencia se aglutinan en tus pupilas.
En tus dedos largos, emociones serenas.
En el cuerpo espigado, tu ánimo infantil,
con el que derribaste, por un instante,
mi reducida concepción del mundo,
mi pobre percepción de lo que es derecho, izquierdo, bueno, malo.
Si estoy arriba, si estoy abajo, no importa más.
Ahí, embriagados en la ternura que derramas, dejamos de pensar.
Solo así, enredados, celebro tu fantástica flexibilidad.
miércoles, 31 de agosto de 2011
Asia Oriental
Aunque me guste creer en pendejadas que se me antojan maravillosamente extraordinarias,
como en esa teoría que afirma que el revoloteo de una simple mariposa,
puede crear un tsunami al otro lado del mundo,
también te puedo explicar,
bajo esos términos científicos que tanto nos convencen,
como es que nuestro cerebro funciona en el reconocimiento de rostros,
para que no seas otro occidental más que piensa que allá donde vas, todos son iguales.
Tan solo espero que, aunque lo exótico llegue ha resultarte común, y aun cuando duermas nuevamente como roca, mis ojos rasgados aparezcan en tus sueños.
jueves, 25 de agosto de 2011
Acusaciones contra evocaciones nocturnas
Todo ilícito es un fuego que tarda en apagarse, por eso, quienes envidian al malhechor, trataran de dar con alguna incipiente chispa moribunda.
Buscando pequeños rastros de debilidad incriminatoria, se sumergen en redes, mundos y universos de palabras e imágenes.
Lo maravilloso de los sueños es, que al almacenarse únicamente en la propia conciencia, privan el acceso a los abundantes policías del karma y la moral, y tal vez, en extraordinarias ocasiones, abran sus puertas solo a quienes puedan ser cómplices.
Estas leyes, si podemos llamarlas así, son mas vigentes por las noches.
Puede que por estas, y otras razones más que desconozco; es que únicamente tu, pudiste reconocerme en aquellos nebulosos territorios oníricos, parada en un pórtico, sosteniendo cuidadosamente a Demetria.
miércoles, 10 de agosto de 2011
Astuta zorra
¿Acaso unos metros cuadrados de tierra cubierta de césped, adornados tiernamente con una piscina o, la carcajada fácil, provocada por un mono histérico, sediento de atención; se comparan con lo experimentado en una calle sin nombre, sin iluminación, sin promesas baratas?
¿No son todos esfuerzos sobreactuados de un séquito adulador?
Nada tienen que hacer, no se pueden siquiera comparar, con un montón de sirenas taladrándote el sentido del peligro en un final de espasmos crudos y gloriosos.
jueves, 4 de agosto de 2011
Ansiedad
No soñé, lo juro,
como mis brazos y piernas
atados a una silla,
y mis ojos rojos cansados
clavados en un monitor,
y mis escasos talentos inútiles,
morían, poco a poco, iluminados bajo la luz artificial.
como mis brazos y piernas
atados a una silla,
y mis ojos rojos cansados
clavados en un monitor,
y mis escasos talentos inútiles,
morían, poco a poco, iluminados bajo la luz artificial.
viernes, 8 de julio de 2011
Almodóvar puso el dedo en la llaga.
Ahora contesta, ¿Quién es la fugitiva en esta búsqueda del tiempo perdido? No lo intentes, ni el mismo Proust dio una respuesta.
Lo que sí puedo decir con absoluta certeza es que Almodóvar puso el dedo en la llaga, tendió sobre la mesa todo sobre mi madre, y haciendo caso omiso de mi carne trémula, me dijo: Hable con ella. Del fondo del closet saco mis tacones lejanos, pues lo sabe, algún día, he de volver.
Mis venas son un túnel oscuro y solitario donde circula toda la sensibilidad de María Iribarne, mezclada con todas las psicopatías e inseguridades de Castel.
Un compilado de películas de Allen, me regresan a mis miedos mas básicos, los infantiles, y me proporcionan mi dosis exacta de comedia de romántica.
Solo alguien como la hija de Coppola podría describirte esta escena en contemplación absoluta.
Un compilado de películas de Allen, me regresan a mis miedos mas básicos, los infantiles, y me proporcionan mi dosis exacta de comedia de romántica.
Solo alguien como la hija de Coppola podría describirte esta escena en contemplación absoluta.
Quisiera poder dibujártelo, pues están todos aquí, en mi habitación, danzando armónicamente como en la composición número 8 de Kandisky o una seca pero emotiva y furiosa guitarra de Interpol.
miércoles, 22 de junio de 2011
Arrieros somos
Van y vienen tristes inhalaciones, exhalaciones, mudas, perturbadoras.
Los errores profanos se convertirán en una trayectoria invisible que nace en tus pupilas, atraviesa la pared de tu cuarto, hasta que casi toca el horizonte…
En alguna fiesta o reunión, se que disfrutaras y te enternecerás con algún silencio incomodo para otros. Aquí y allá viviremos igualmente.
Cuanta dicha y cuanta dignidad escondidas en los mundos de ambos, aparte.
Buscaremos una orgía de experiencias sublimes, y ninguno podrá escapar a la dosis de rutina.
Pero amor, arrieros somos…
Pero amor, arrieros somos…
viernes, 27 de mayo de 2011
Antes del Fin del Mundo
Antes que el apocalipsis se cumpla, tengo que:
Derramar puños de tierra sobre el asfalto que asfixia mi calle,
Mandar tres postales al infierno y una al cielo,
Mirar por la ventana del vecino, la ventana de mi dormitorio,
Inflar mis emociones, aplastarlas luego,
Maldecir un par de nombres y bendecir otros.
Arrepentirme.
Gritarte y humillarte, pedir perdón y suplicarte.
Por fin decir que si a tus proposiciones.
Trepar hasta tus sabanas, mancillar un par de uniones.
Reírme amargamente, llorar felizmente.
Servirme un plato frio de tus explicaciones, saborear y escupir uno por uno mis prejuicios y mis miedos,
Concluir que nada tiene sentido, excepto la ventana del vecino.
Dejar que mi locura se manifieste,
buscar agotadoramente el supuesto sentido ,
buscar agotadoramente el supuesto sentido ,
Sentir en el estomago una oración de la infancia,
(para lubricar mis lagrimales)
(para lubricar mis lagrimales)
Estudiar un mapa del universo, y sus constelaciones,
Despertar y levantarme al son del despertador a las 6:15 am,
Hacer ejercicio,
Bañarme, cambiarme, perfumarme,
Desayunar, buscar el portafolio, correr al trabajo, que se hace tarde.
jueves, 26 de mayo de 2011
Abecedario
Astuta, Ansiosa, Antagonista.
Boca, Barata, Burlona,
Cenizas, Celos, Caos,
Distinta, Discreta, Distante,
Ella, Ejemplar, Estúpida,
Falacia, Furtiva, Follar,
Gula, Golfa, Grosero,
Hablar, Herida, Huérfana
Insana, Intuición, Ingrata,
Juego, Juez, Joder,
Kobarde, Kuento, Kalumnia,
Finalizo con tres palabras falsas, mal escritas, como nuestra historia.
Boca, Barata, Burlona,
Cenizas, Celos, Caos,
Distinta, Discreta, Distante,
Ella, Ejemplar, Estúpida,
Falacia, Furtiva, Follar,
Gula, Golfa, Grosero,
Hablar, Herida, Huérfana
Insana, Intuición, Ingrata,
Juego, Juez, Joder,
Kobarde, Kuento, Kalumnia,
Finalizo con tres palabras falsas, mal escritas, como nuestra historia.
sábado, 14 de mayo de 2011
Asuntos elevados
Qué extraño que de tu mente no salgan más que sapos enfermos, grises y opacos.
Que tu boca, a falta de un mecanismo complicado de ideas propias y tal vez novedosas, solo se abra para maldecir, repetir lugares comunes, pronunciar solo intrascendentes frases que en esos, tus fieles seguidores, generen la expectativa de quien les habla de grandes hazañas.
Para mí, que siempre pienso en asuntos tan elevados (como en la cadencia de las gotas de la llave del lavabo en la madrugada, o en porque el vecino es tartamudo, y el lenguaje que no alcanza a expresar la inmensidad de emociones que despierta una mañana nublada) me resulta un enorme misterio.
Cuando viniste a mí, hace algunos años, buscando algo, un no sé que, sentí en la punta de los pies una punzada que se convirtió en cosquilla y me subió por las rodillas, trepándose en mis muslos, hizo escala algunos años en mi cintura y finalmente, la vieja cosquilla, se quedo a vivir tan pasiva cual anciana que es, en el fondo de mi garganta. A veces sospecho que andabas persiguiendo a la diminuta pero terca e indomable cosquilla, y como yo nunca quise hablarte de la que se me trepo a mí cuando te conocí, fuiste en busca de otras similares, en otros pies, otras rodillas, y en cuantos lugares sepan vivir las cosquillas que hagas nacer…
Pensando en asuntos elevados (como suelo hacerlo) y tratando de tener una visión general en el mapa total de las cosas, aun no logro comprender cómo es que embonan las piezas de los sapos, maldiciones, lugares comunes y frases intrascendentes, con la indomable y aterradoramente elegante cosquilla.
viernes, 13 de mayo de 2011
Al toro por los cuernos
Prefiero cazar un conejo, antes que irme con un completo extraño sonriente y delicioso, no importa cuán hermosas y traicioneras sean las pecas que pueblan su rostro.
Prefiero acercarme tímidamente y soltar un pendejo hola, a quien le encuentro promesas cumplidas dibujadas en la frente.
Eso antes que terminar de complaciente esclava rolliza, buscando excusas inverosímiles en mi cabeza, que me den fuerzas para inventar nuevos actos para un circo cuyo público comparte mi casa, mi lecho, y es el más jodidamente difícil de sorprender; primero se fijara en la ventana, en un monitor, o los cientos de nalgas que se encuentre en la calle.
Por eso opte por el beso en la mano y los ojos de borrego, pues prefiero ser ama y señora, pastorear en planicies verdes y frescas, palpar la tibia certidumbre.
Eso antes que calentar mi cabeza con maléficas y femeninas intuiciones.
Porque hay quienes prefieren seguir como corderos a horribles bestias, bestias que destruyen la seguridad del caminar, las grandes e incipientes amistades, la soberbia en la mirada, la chispa del mundo en los ojos.
Y existimos también quienes sin ser bestias preferimos simplemente, ser el centro de un universo paralelo, y para eso hay que tener la iniciativa, siempre.
Agregar a mis amigos
Si una noche, apenas conocernos, no solo sentí como sombras frescas y cálidas frazadas cada una de tus palabras, si estreche tu mano en ruidosos recintos, si me enrede entre tus rizos, es verdad, algo esperaba a cambio: el recuerdo del reflejo de una sonrisa en la ventana que daba al jardín.
Aún hoy espero el intercambio ágil de esperanzas disimuladas, un tumulto de gusanos abriéndose paso en el laberinto de mis tripas, al verte coincidir y tropezar conmigo en algún evento lleno de sordos y ciegos testigos involuntarios e ignorantes de tu secreto, el que aun te guardo.
Admirar la sucesión interminable de chispas brillantes que se anidan en nuestros ojos y que disparamos por las pupilas, que al contacto con la luz de los faroles, se reflejan como estrellas y relámpagos rojos sobre las calles mojadas en agosto.
El vapor caliente de un café matutino o vespertino (Tal vez congelado en el espacio-tiempo), evaporándose y desvaneciéndose en la resequedad de tus labios o los míos.
Y si un testigo ignorante, dejara de serlo; negar el intercambio de esperanzas, el tumulto de gusanos, el secreto, las chispas en los ojos, el vapor que humedece los labios.
Apenas aceptar el vago recuerdo de una sonrisa reflejada en esa ventana (nunca la del jardín)
Crear y creer cada uno de tus desvaríos que llamas fantasías,
Tragarme la diminuta llave de la caja de experiencias inconclusas;
Salpicar el miedo, la soberbia y la cobardía con lágrimas clandestinas,
Intuir por qué diste más de diez vueltas en la cama una noche de diciembre y tal vez un par en enero, sin poder dormir;
Saber que sabes (crees) que no soy inocente, y que tú no eres culpable, ni ella, ni ellos, ni nosotros,sobre todas las cosas, somos enemigos.
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