miércoles, 31 de agosto de 2011

Asia Oriental

Aunque me guste creer en pendejadas que se me antojan maravillosamente extraordinarias,
como en esa teoría que afirma que el revoloteo de una simple mariposa,
puede crear un tsunami al otro lado del mundo,
también te puedo explicar,
bajo  esos términos científicos que tanto nos convencen,
como es que nuestro cerebro funciona en el reconocimiento de rostros,
para que no seas otro occidental más que piensa que allá donde vas, todos son iguales.
Tan solo espero que, aunque lo exótico llegue ha resultarte común, y aun cuando duermas nuevamente como roca, mis ojos rasgados aparezcan en tus sueños.

jueves, 25 de agosto de 2011

Acusaciones contra evocaciones nocturnas


Todo ilícito es un fuego que tarda en apagarse, por eso,  quienes envidian al malhechor, trataran de dar con alguna incipiente chispa moribunda.

Buscando pequeños rastros de debilidad incriminatoria, se sumergen en redes, mundos  y universos de palabras e imágenes.

Lo maravilloso de los sueños  es,  que  al almacenarse  únicamente en la propia conciencia, privan el acceso a los abundantes policías del karma y la moral, y tal vez, en extraordinarias ocasiones, abran sus puertas solo a quienes puedan ser cómplices.

Estas leyes, si podemos llamarlas así, son mas vigentes por las noches.

Puede que por estas, y otras  razones más que desconozco; es que únicamente  tu, pudiste reconocerme  en aquellos nebulosos territorios oníricos,  parada en un pórtico, sosteniendo cuidadosamente a Demetria.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Astuta zorra

¿Acaso unos metros cuadrados de tierra cubierta de césped,  adornados tiernamente con una piscina o, la carcajada fácil, provocada por un mono histérico, sediento de atención; se comparan con lo experimentado en una calle sin nombre,  sin iluminación, sin promesas baratas?

¿No son  todos esfuerzos sobreactuados de un séquito adulador?

Nada tienen  que hacer, no se pueden siquiera comparar, con un montón de sirenas taladrándote el sentido del peligro en un final de espasmos crudos y gloriosos.

jueves, 4 de agosto de 2011

Ansiedad

No soñé, lo juro, 
como mis brazos y piernas 
atados a una silla,
y mis ojos rojos cansados 
clavados en un monitor,
y mis escasos talentos inútiles,
morían, poco a poco, iluminados bajo la luz artificial.