Ahora contesta, ¿Quién es la fugitiva en esta búsqueda del tiempo perdido? No lo intentes, ni el mismo Proust dio una respuesta.
Lo que sí puedo decir con absoluta certeza es que Almodóvar puso el dedo en la llaga, tendió sobre la mesa todo sobre mi madre, y haciendo caso omiso de mi carne trémula, me dijo: Hable con ella. Del fondo del closet saco mis tacones lejanos, pues lo sabe, algún día, he de volver.
Mis venas son un túnel oscuro y solitario donde circula toda la sensibilidad de María Iribarne, mezclada con todas las psicopatías e inseguridades de Castel.
Un compilado de películas de Allen, me regresan a mis miedos mas básicos, los infantiles, y me proporcionan mi dosis exacta de comedia de romántica.
Solo alguien como la hija de Coppola podría describirte esta escena en contemplación absoluta.
Un compilado de películas de Allen, me regresan a mis miedos mas básicos, los infantiles, y me proporcionan mi dosis exacta de comedia de romántica.
Solo alguien como la hija de Coppola podría describirte esta escena en contemplación absoluta.
Quisiera poder dibujártelo, pues están todos aquí, en mi habitación, danzando armónicamente como en la composición número 8 de Kandisky o una seca pero emotiva y furiosa guitarra de Interpol.