viernes, 27 de mayo de 2011

Antes del Fin del Mundo

Antes que el apocalipsis se cumpla, tengo que:
Derramar puños de tierra sobre el asfalto que asfixia mi calle,
Mandar tres postales al infierno y una al cielo,
Mirar por la ventana del vecino, la ventana de mi dormitorio,
Inflar mis emociones, aplastarlas luego,
Maldecir un par de nombres y bendecir otros.
Arrepentirme.
Gritarte y humillarte, pedir perdón y suplicarte.
Por fin decir que si a tus proposiciones.
Trepar hasta tus sabanas, mancillar un par de uniones.
Reírme amargamente,  llorar felizmente.
Servirme un plato frio de tus explicaciones, saborear y escupir uno por uno mis prejuicios y mis miedos,
Concluir que nada tiene sentido, excepto la ventana del vecino.
Dejar que mi locura se manifieste, 
buscar agotadoramente el supuesto sentido ,
Sentir en el estomago una oración de la infancia, 
(para lubricar mis lagrimales)
Estudiar un mapa del universo, y sus constelaciones,
Despertar y levantarme al son del despertador  a las 6:15 am,
Hacer ejercicio,
Bañarme, cambiarme, perfumarme,
Desayunar, buscar el portafolio,  correr al trabajo, que se hace tarde.




jueves, 26 de mayo de 2011

Abecedario

Astuta, Ansiosa, Antagonista.
Boca, Barata, Burlona,  
Cenizas, Celos,  Caos,
Distinta, Discreta, Distante, 
Ella, Ejemplar, Estúpida,
Falacia, Furtiva, Follar, 
Gula, Golfa, Grosero, 
Hablar, Herida, Huérfana
Insana, Intuición, Ingrata, 
Juego, Juez, Joder, 
Kobarde, Kuento, Kalumnia, 
Finalizo con tres palabras falsas,  mal escritas, como nuestra historia.

sábado, 14 de mayo de 2011

Asuntos elevados

Qué extraño que de tu mente no salgan más que sapos enfermos, grises y opacos.

Que tu boca, a falta de un mecanismo complicado de ideas propias y tal vez novedosas,  solo se abra para maldecir, repetir lugares comunes,  pronunciar  solo intrascendentes frases que en esos, tus fieles seguidores, generen la expectativa de quien les habla de grandes hazañas.


Para mí, que siempre pienso en asuntos tan elevados (como en la cadencia de las gotas de la llave del  lavabo en la madrugada, o en porque el vecino es tartamudo, y el lenguaje que no alcanza a expresar la inmensidad de emociones que despierta una mañana nublada) me resulta un enorme misterio.

Cuando viniste a mí, hace algunos años, buscando algo, un no sé que, sentí en la punta de los pies una punzada que se convirtió en cosquilla y me subió por las rodillas, trepándose en mis muslos, hizo escala algunos años en mi cintura y finalmente, la vieja cosquilla,  se quedo a vivir tan pasiva cual anciana que es, en el fondo de mi garganta. A veces sospecho que andabas persiguiendo  a la diminuta pero terca e indomable cosquilla, y como yo nunca quise hablarte de la que se me trepo a mí cuando te conocí,  fuiste en busca de otras similares, en otros pies, otras rodillas,  y en cuantos lugares sepan vivir las cosquillas que hagas nacer…

Pensando en asuntos elevados (como suelo hacerlo)  y tratando de tener una visión general en el mapa total de las cosas, aun no logro comprender cómo es que embonan las piezas de los sapos, maldiciones, lugares comunes y frases intrascendentes, con la indomable y aterradoramente elegante cosquilla.

viernes, 13 de mayo de 2011

Al toro por los cuernos

Prefiero cazar un conejo, antes que irme con un completo extraño sonriente y delicioso,  no importa cuán hermosas y traicioneras sean las pecas que pueblan su rostro.

Prefiero acercarme tímidamente y soltar un pendejo hola,  a quien le encuentro promesas cumplidas dibujadas en la frente.

Eso antes que terminar de complaciente esclava rolliza, buscando excusas inverosímiles en mi cabeza, que me den fuerzas para inventar nuevos actos para un circo cuyo público comparte mi casa, mi lecho, y es el más jodidamente difícil de sorprender; primero se fijara en la ventana,  en un monitor, o los cientos de nalgas que se encuentre en la calle.

Por eso opte por el beso en la mano y  los ojos de borrego,  pues prefiero ser ama y señora,  pastorear  en planicies verdes y frescas,  palpar la tibia certidumbre.

Eso antes que calentar mi cabeza con maléficas y femeninas intuiciones.

Porque hay quienes prefieren seguir como corderos a horribles bestias,  bestias que destruyen la seguridad del caminar, las  grandes e incipientes amistades,  la soberbia en la mirada, la chispa del mundo en los ojos.

Y existimos también  quienes sin ser bestias preferimos  simplemente,  ser el centro de un universo paralelo, y para eso hay que tener la iniciativa, siempre.

Agregar a mis amigos

Si una noche, apenas conocernos, no solo sentí como sombras frescas y cálidas frazadas cada una de tus palabras,  si estreche tu mano en ruidosos recintos, si me enrede entre tus rizos, es verdad, algo esperaba a cambio: el recuerdo del  reflejo de una sonrisa en la ventana que daba al jardín.

Aún hoy espero el intercambio ágil de esperanzas disimuladas, un tumulto de gusanos abriéndose paso en el laberinto de mis tripas, al verte coincidir y tropezar conmigo en algún evento lleno de sordos y ciegos testigos involuntarios e ignorantes de tu secreto, el  que aun te guardo.

Admirar la sucesión interminable de chispas brillantes que se anidan en nuestros ojos y que disparamos por las pupilas, que al contacto con la luz de los faroles, se reflejan como estrellas y relámpagos rojos sobre las calles mojadas en agosto. 

El vapor caliente de un café matutino o vespertino (Tal vez congelado en el espacio-tiempo),  evaporándose y desvaneciéndose en la resequedad de tus labios o los míos.

Y si un testigo ignorante, dejara de serlo; negar el intercambio de esperanzas, el tumulto de gusanos, el secreto, las chispas en los ojos, el vapor que humedece los labios. 

Apenas aceptar el vago recuerdo de una sonrisa reflejada en esa ventana (nunca la del jardín)

Crear y creer cada uno de tus desvaríos que llamas fantasías,

Tragarme la diminuta llave de la caja de experiencias inconclusas;

Salpicar el  miedo, la  soberbia y la cobardía con lágrimas clandestinas,

Intuir por qué diste más de diez vueltas en la cama una noche de diciembre y  tal vez un par en enero, sin poder dormir;

Saber que sabes (crees) que no soy inocente,  y que tú no eres culpable, ni ella, ni ellos, ni nosotros,sobre todas las cosas, somos enemigos.